¿Por qué es importante empezar a utilizar bolsas ecológicas?

Bolsas ecológicas

¿Sabías que cada segundo que pasa 200 kilos de basura terminan en los océanos? Esta es una de las estadísticas que Greenpeace nos comparte en su dossier de prensa para 2017. Hay cifras realmente desesperanzadoras respecto a cómo terminan los desechos plásticos en las fuentes hídricas naturales, bosques y otros lugares en los que el hombre ha dejado huella.

Uno de los principales problemas, que es foco de diferentes fundaciones y grupos que hacen parte del cambio, es la preocupación que hay por los desechos plásticos que van a parar a los océanos, y cómo esto afecta los ecosistemas y la fauna que los habita; de acuerdo con el mismo informe, 8 millones de toneladas de basura llegan a los mares al año. El 60% de estos residuos son plásticos, tales como: bolsas, botellas, vasos, entre otros. Desde hace varias décadas se han buscado soluciones y alternativas que permitan mitigar el impacto negativo que han contaminado nuestro planeta, tales como el uso de las bolsas ecológicas u otros empaques alternativos.

Bolsas ecologicas

Estas alternativas han logrado un impacto a mayor escala, es decir, desde la legislación o proyectos independientes diversos países como Holanda, Alemania, Canadá  y Australia han logrado crear un sistema de retorno del 100% de los envases; o incluso la prohibición del uso de ciertas bolsas plásticas, como en Francia, Italia o China.

Estas alternativas han logrado un impacto a mayor escala, es decir, desde la legislación o proyectos independientes diversos países como Holanda, Alemania, Canadá y Australia han logrado crear un sistema de retorno del 100% de los envases; o incluso la prohibición del uso de ciertas bolsas plásticas, como en Francia, Italia o China.

Las cifras demuestran que estos cambios pueden ser significativos; si vemos el caso de Irlanda, país pionero en cuanto a la implementación de impuestos en las bolsas plásticas desde 2002, los resultados son favorecedores: la reducción del 90% de bolsas plásticas.

Los factores ecológicos, legislativos, económicos influyen y justifican la creación de una cultura responsable y consciente, en términos medioambientales. Y eso es algo que ha tomado relevancia en el país.

En Colombia, el pasado 1 de julio de 2017 entró en vigencia el impuesto a las bolsas plásticas, quienes quieran llevar bolsas plásticas de establecimientos comerciales deberán pagar 20 pesos por cada una. Poco a poco se van tomando medidas que ayudan al planeta.

Sin embargo, esto no solo depende de las empresas productoras de plástico o el gobierno, sino en general debe ser implementado por las empresas como parte de su Responsabilidad Social Empresarial, o como parte de su filosofía y como quiera contribuir al medio ambiente. Desde Brand Solutions, una de nuestras motivaciones para crear bolsas ecológicas como alternativa para el consumo masivo es reducir el uso irracional de las bolsas plásticas, y así realizar un cambio significativo que pueda causar un impacto en nuestro estilo de vida y en nuestro entorno. Creemos en que esta es una práctica que merece ser compartida con quienes nos rodean, porque de esta manera es más fácil concientizar a más y más personas a realizar un cambio, que por más pequeño que pueda ser, es significativo, pero empieza por casa, es hora de pensar en el futuro de nuestras próximas generaciones.

bolsas ecologicas

Nuestro aporte como compañía se da elaborando productos que están compuestos por materiales orgánicos y sus fibras son netamente naturales, entre estos están el algodón, el yute y el fique. De esta manera, proveemos a nuestros clientes un producto de calidad, que será resistente y durable para su uso. En comparación con las bolsas de plástico, las bolsas ecológicas tienen una vida útil extensa. Según Alejandro Luy, gerente general de Fundación Tierra Viva “La vida útil de una bolsa común, que se usa fundamentalmente una vez, es de 20 minutos, pero dependiendo del tipo de bolsa puede durar entre 100 y 500 años en desintegrarse”. En cambio, las bolsas ecológicas pueden tardar mucho menos, por ejemplo: el tiempo de degradación del algodón es de 1 a 5 meses. Lo cual no solo hace una gran diferencia durante su vida útil, sino también después.

Finalmente, está en todos contribuir, con acciones pequeñas a diario: reciclar ciertos desechos, tomar una ducha en menos tiempo o desconectar los dispositivos que no se usen; logrando que estas pequeñas acciones se masifiquen podremos hacer la diferencia para un mejor futuro.

María Paula Carvajal.

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